sábado, octubre 16, 2004

No soporto la energia que puebla tus palabras. Detesto que me adornes con chiches que no me pertenecen y que ni siquiera deseo. Odio que navegues por la superficie, siempre a punto de caerte. Desearia amarte, aveces. Desearia disfrutar con total desparpajo de tus manos llegando a empujones a mi vientre. Pero solo consigo enfurecerme ante el menor roze "mal dado", como si dar algo pueda en algun momento ser malo.

Mica